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literatura

La pálida luz de Ishiguro

Por Oscar E. Gastélum:

“And I saw a little girl, her eyes tightly closed, holding to her breast the old kind of world, one that she knew in her heart could not remain, and she was holding it and pleading, never to let her go”

“There is certainly a satisfaction and dignity to be gained in coming to terms with the mistakes one has made in the course of one’s life”

― Kazuo Ishiguro

El jueves pasado, la Academia sueca volvió a hacerme muy feliz al elegir al novelista británico Kazuo Ishiguro como ganador del Premio Nobel de Literatura 2017. Lo primero que recordé al leer la noticia fue que Ishiguro se transformó en escritor casi por accidente y tras fracasar rotundamente como músico. Sí, la Academia, seguramente sin proponérselo, premió a un trovador frustrado un año después de galardonar a Bob Dylan, un músico que produce poesía de alto octanaje casi sin querer (y de quien Ishiguro es un admirador confeso), en una decisión que provocó la ira de algunos puristas sinceros, aunque equivocados, y de muchos poseurs analfabetas que seguramente celebrarán que los suecos hayan recobrado la cordura premiando a un novelista, aunque no hayan leído ni una línea del flamante Nobel británico. De cualquier forma, es deliciosamente irónico que la música y los músicos atormentados abunden en la obra del primer premio Nobel post Dylan. Pienso sobre todo en el pianista de “The Unconsoled”, esa compleja y, para algunos, inaccesible obra maestra, y en los protagonistas de los cinco cuentos que componen “Nocturnes”, su colección de breves viñetas crepusculares. Seguir leyendo

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Por Deniss Villalobos:

As for me, I am tormented with an everlasting itch for things remote.
Herman Melville, Moby-Dick

 

Cuando terminé la secundaria, aunque no sé exactamente cuándo y dónde escuché por primera vez sobre esa escuela, me obsesioné con la idea de entrar a una preparatoria en la que, en lugar de estudiar matemáticas y química por horas, los alumnos bailaban, pintaban, hacían música y actuaban. Recuerdo la emoción que sentí al ir a formarme por una ficha para el examen de admisión, los nervios durante el examen médico y lo mucho que me esforcé para aprobar el examen de conocimientos generales y la semana de prueba a la que teníamos que asistir. Después de pasar por un proceso en el que fuimos quedando cada vez menos aspirantes, por fin formaba parte de los seleccionados. Y, aunque al principio pensé que había cumplido uno de mis más grandes sueños, casi de inmediato sentí —no por primera vez pero sí con mucha más intensidad—algo que experimentaría constantemente en el futuro: decepción.

James Joyce retrató ese sentimiento de forma maravillosa en Araby, una de las historias que forman parte de Dubliners. En ella, un chico se enamora de una chica, o eso cree, y después de mover cielo, mar y tierra para conseguir el regalo perfecto, se da cuenta de que en realidad ni la chica, ni el lugar al que fue a buscar algo para ella, y probablemente nada en la vida son tan buenos como parecen en nuestra imaginación. Seguir leyendo

Algunas cosas sobre el fuego

Por Deniss Villalobos:

Quiso apagar incendios con el fuego.
José Emilio Pacheco

And then I feel the sun itself
as it blazes over the hills,
like a million flowers on fire
Mary Oliver

En algunos pueblos el fuego debía apagarse cuando un rey agonizaba en su lecho de muerte y, en mi opinión, creo que aunque no seamos parte de la realeza deberíamos apagar al menos una vela cuando perdamos a alguien o algo importante, esperando que al final de nuestra vida también un fuego, del tamaño de una mecha o una estrella, se extinga por nosotros. En Siberia se piensa que el fuego acaba con el mal que cualquier objeto pueda poseer; las cosas arden no para destruirlas sino para liberarlas; al fuego se le habla y se le alimenta. El oro tiene que estar en el corazón de las llamas para ser purificado. El Ave Fénix se consume solo para renacer.

Cuenta una historia que en África un hombre llamado Motu se casó con una mujer de las nubes y así las personas que vivían en la tierra y en el cielo se unieron en paz. En la tierra las personas comían sus alimentos crudos hasta que las personas de las nubes les enseñaron a crear fuego, y así vivieron un tiempo hasta que la esposa de Motu llevó a casa una canasta y le pidió a su marido que nunca la abriera, pero él no aguantó la curiosidad y abrió la caja, que estaba vacía. Las personas de las nubes volvieron al cielo para nunca regresar, pero nos dejaron como regalo el fuego. Seguir leyendo

Los aliens también leen

Por Deniss Villalobos:

Una lista para Brenda y Lía

Cuando supe que mi hermana estaba embarazada y le empezó a crecer la panza hacíamos muchas bromas sobre un alien que crecía dentro de ella. Mi mamá y mi abuela se enojaban porque ay, cómo dicen eso del bebé, pero a mi hermana y a mí nos daba mucha risa. Siendo honesta, los lols no eran la única razón por la que yo hacía esos comentarios sino que además se me hacía más fácil imaginar a un ser baboso y de otro planeta que saldría de mi hermanita menor que pensar en el niño regordete de mejillas rosadas que, supongo, la mayor parte de la gente se imagina cuando esperan a un bebé en la familia. Luego supimos que sería niña y la única diferencia fue que al alien le imaginaba un moñito rosa.

La RAE no acepta el anglicismo alien así que no aparece en nuestro diccionario pero su traducción como “ajeno” tiene sentido. Mi sobrina sigue siendo, a veces, un alien. Me parece muy extraña y lejana cuando la veo sentada riéndose mientras ve gatitos que se caen en youtube o cuando canta Let It Go sintiéndose Elsa. A veces todavía no me creo que esa niña tan increíble salió de mi hermana, que lleva mi sangre, y que además de todo se parece muchísimo a mí. Seguir leyendo

Amigos imaginarios

Por Deniss Villalobos:

“What really knocks me out is a book that, when you’re all done reading it, you wish the author that wrote it was a terrific friend of yours and you could call him up on the phone whenever you felt like it. That doesn’t happen much, though.”
J.D. Salinger, The Catcher in the Rye

Bien lo dijo Holden: no pasa muy seguido eso de sentir, al terminar un libro, que ojalá el autor fuera un muy buen amigo tuyo y pudieras llamarlo por teléfono cuando se te pegue la gana. A veces lo pasas muy bien con una novela y quizá piensas que si conocieras al autor te gustaría platicar con él un rato mientras se toman una cerveza, otras veces solo le darías la mano y con otros, aunque el libro no haya estado mal, no sientes que su autor podría ser alguien a quien llamarías para preguntarle adónde van los patos cuando el lago se congela, ni siquiera alguien a quien saludarías si te lo encuentras en la calle.

Y no está mal, claro. Supongo que lo mismo nos pasa con todo el mundo; algunos, muy pocos, se vuelven nuestros amigos cercanos y el resto solo pasa ante nuestros ojos sin causar mayor impresión. La diferencia es que, aunque sientas que un autor podría ser tu mejor amigo, en la mayor parte de los casos esto es imposible. Casi todos los autores que me gustaría llamar por teléfono están muertos y los que están vivos viven lejísimos, no hablan el mismo idioma que yo y, siendo honesta, aunque tuviera sus números telefónicos nunca los llamaría por miedo a hacer el ridículo. Seguir leyendo

Haśka

Por Deniss Villalobos:

es agradable pensar
que el mundo morirá un poco
cuando yo muera

Halina Poświatowska

Supongo que ya es un cliché decir que las personas son lugares, o que una persona es tu lugar favorito, aunque muchas veces los clichés justifican su existencia con una razón muy simple: por un momento son verdad, al menos para quien cae en él. Y si las personas son lugares que podemos visitar yo las imagino más como sitios con límites tangibles que se las arreglan para abarcar más de lo que parece. ¿Qué persona podría ser, por ejemplo, todo un océano? ¿En quién cabe tanta agua, algas y ballenas? ¿Quién podría ser un bosque, con zorros de boca ensangrentada, musgo pegado a las piedras, ríos que cantan? Seguir leyendo

El recolector de muertes

Por Deniss Villalobos:

“David Markson habría sido famoso en tumblr”, pensé hace unos años luego de leer dos de sus libros. O puede que también en twitter. Habría tenido una de esas cuentas que ponen datos sorprendentes sobre personajes famosos acompañados de una foto en blanco y negro, una pintura o el link a una canción en youtube. Pero Markson vivió la mayor parte de su vida en un mundo sin redes sociales, murió en 2010 y la única cuenta con 14 tweets que parece suya fue abierta en 2009; uno de ellos dice: It is my fervent advice to avoid old-age. Así que en lugar de tener una cuenta que probablemente se perdería en el mar de contenido online aunque tuviera muchos seguidores, David escribió en papel.

Así que Markson no se convirtió en una cuenta famosa de internet y lo que tenemos son sus libros. Y qué libros. Punto de fuga y La soledad del lector son dos de las novelas más raras que he leído. En la primera tenemos a Autor, que reúne notas para la creación de una novela. Esa es la novela, o como diría una reseña que leí en Goodreads: una novela para cuando no estás de humor para una novela. En La soledad del Lector, los protagonistas son Protagonista y Lector, ambos están ahí porque allá no tenían ninguna clase de vida, así que ahora viven-existen entre notas cerca de un cementerio. Es entre todas esas notas que, se supone, algún diría ser una novela, donde una historia es contada a través de una colección de muertes, citas, fracasos y sucesos terribles relacionados a personajes famosos (muchos de ellos tan comunes que te hacen sentir cerca de Yeats, Da Vinci o Tolstoi). Seguir leyendo

Heroínas rusas

Por Deniss Villalobos:

Una de mis cosas favoritas en la literatura son los cuentos de hadas, y mientras muchos conocen los de los hermanos Grimm y Perrault (en especial porque hay muchas adaptaciones cinematográficas o porque nos leían otras versiones de ellos cuando éramos niños), hay otros igual o más interesantes que son populares en otras culturas. En el caso del folklore eslavo hay muchas historias con personajes femeninos que no necesitaban príncipes para estar a salvo (al menos no todo el tiempo), y que con ayuda de una muñeca de madera, una canasta o su espada, se enfrentaban al mundo o a su familia. Comparto tres de mis favoritos por si encuentran en alguno algo valioso: Seguir leyendo

Las mujeres que leo

Por Deniss Villalobos:

Alejandra Arévalo, en su canal de YouTube Sputnik y en conjunto con LibrosB4Tipos, lanzó una convocatoria a la que ya varias se han sumado: crear un top 10 con las autoras que, de una u otra forma, han sido importantes para nosotras y así compartir con más personas los libros escritos por mujeres que nos han ido formando. Una interesante actividad para ayudarnos a descubrir nuevos nombres y las próximas lecturas que, con suerte, cambien algo en nuestra forma de ver el mundo, nos contesten alguna pregunta, y en especial que nos dejen con más dudas que podamos resolver leyendo aún más autoras y hablando con otras mujeres. Seguir leyendo

Convertirse en árbol

Por Deniss Villalobos:

“Leaves are growing out of my body, roots are sprouting out of my hands.”
Han Kang, The Vegetarian

¿Alguna vez has tomado una decisión importante debido a que tuviste un sueño? ¿Cambiar por completo algo en tu vida gracias a lo que viste mientras dormías? Eso es exactamente lo que pasa en The Vegetarian, novela de Han Kang en la que Yeong-hye tiene un sueño y, al despertar, decide dejar de comer carne para siempre. El sueño es perturbador, hay en él un asesino y un terrible descubrimiento, pero aunque ese es el motor que pone en marcha la historia, este libro va mucho más allá de despertar un día y decidir sacar del refrigerador cualquier producto animal. Seguir leyendo

Efemérides

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