Looking for Something?
Menu

¿Leer es sexy?

Por Deniss Villalobos:

“Leer es sexy”, nos dicen algunas campañas de librerías, blogs, imágenes de facebook  y personas que, con esa frase, intentan promover la lectura. Imagino que debe venir del popular “smart is the new sexy”, y no me molesta ni agrada especialmente ninguna de las dos frases, pero sí creo que leer solo hace lucir sexys a las personas que ya lo son, sin importar que tengan un libro en las manos, acaricien un perrito o se pasen el día en pijama viendo caricaturas, y que la inteligencia no tiene que ver siempre con la lectura.

Después hay otra cosa: ¿qué es sexy? Según las imágenes de relacionadas a la frase ya mencionada, la sensualidad está relacionada a cosas como poca ropa, estrellas de cine —en especial mujeres, vestidas de manera aparentemente sencilla pero que igual hace que luzcan como de otro mundo—, cuerpos atléticos en el caso de ellas y musculosos en el de ellos, además de poses que, siendo honestos, la mayoría podríamos soportar por menos de diez minutos a la hora de leer.

Tal vez es justo eso, las posiciones en las que las fotografías de la lectura sexy, lo que me hace darle vueltas y no terminar de entender bien a qué se refiere quien habla de lectura y sensualidad. ¿Cuántas personas aguantan leer un par de horas sentadas en la misma posición y en el mismo lugar? Quizá tendría que hacer una encuesta, pero desde mi experiencia y varias personas a las que he leído o escuchado hablar del tema, se necesita estar en movimiento a la hora de leer. Pasar quince minutos en el sillón, hasta que el brazo comienza a doler y la espalda te molesta, entonces ir a la cama y dar vueltas que se parecen más a un show de contorsionismo en la carpa de freaks de un circo que a Marilyn Monroe leyendo el Ulises.

Claro que entiendo la parte estética, pues para algunos, y me incluyo, es fascinante ver a una persona leer, en especial si esa persona nos parece atractiva. Me gusta observar a las personas que leen en el transporte público y pongo especial atención en sus gestos; cómo cambian de página, la manera en que sostienen el libro, la forma en que inclinan la cabeza o si hacen algún movimiento involuntario cuando están muy concentradas. También me declaro una espía de lecturas y no son pocas las veces que me he torcido el cuello al intentar descubrir el título que la persona sentada frente a mí está leyendo.

Así que seguramente hay sensualidad y belleza en el acto de leer y en el observar leer, pero depende completamente de lo que cada persona encuentre atractivo. Dudo mucho que sostener un libro entre las manos haga que los otros piensen “qué sexy” por arte de magia, o que ser un campeón de matemáticas y leer 500 libros al año haga que seas sensual. Smart is the new smart. Hacer cualquier cosa puede ser sexy si alguien te considera sexy y si tú te sientes sexy. No hay fórmulas mágicas, y quizá un cartel que rece “leer es sexy” no es muy diferente al anuncio de algún producto milagro que prometa hacerte perder cuarenta kilos en tres meses.

Puede interesarte

Deja un comentario

Efemérides

uncached

Twitter