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Decálogo de Ives Granda Da Silva Martins

Ives Granda Da Silva Martins (São Paulo, 12 de febrero de 1935) es un reconocido jurista brasileño. Es licenciado en derecho por la Universidad de São Paulo y doctor en derecho por la Universidad Mackenzie. Actualmente es profesor emérito de la universidad donde obtuvo el grado y profesor honorario de las Universidades Metropolitanas Unidas y el Centro Universitario FIEO

El doctor Ives Granda Da Silva ejerce profesionalmente la abogacía. En la página web de su despacho nos presenta un preciso catálogo de deberes del abogado, escrito en 1987. El enlace, en idioma portugués, es http://www.gandramartins.adv.br/decalogo.asp y la traducción al español es la siguiente:
 
I. El derecho es la más universal de las aspiraciones humanas, pues sin él no hay organización social. El abogado es su primer intérprete. Si no considerases tu profesión como la más noble sobre la tierra abandónala, porque no eres abogado. 
 
II. El derecho abstracto apenas gana vida más cuando es practicado. Y los momentos más dramáticos de su realización ocurren en el consejo de las dudas que suscrita y en el litigio de los problemas que provoca. El abogado es el promotor de las soluciones. Sé conciliador, sin transigencia de principios y batallador, sin treguas ni liviandades. Cualquier gestión solo se cierra cuando es fallada en el tribunal y, hasta que esto ocurra, el cliente espera de su abogado dedicación sin límites. 
 
III. Ningún país es libre sin abogados libres. Considera tu libertad de opinión y la independencia de juicio los mayores valores del ejercicio profesional, para que no te sometas a la fuerza de los poderosos y del poder o desprecies a los flacos e insuficientes. El abogado debe tener el espíritu del legendario Cid Campeador español, capaz de humillar a los reyes y de dar de beber a los leprosos. 
 
IV. Sin el poder judicial no hay justicia. Respeta a los jueces como deseas que los jueces te respeten. Solo así, en un ambiente noble y de altura, las disputas judiciales revelan, en su momento conflictual, la grandeza del derecho. 
 
V. Considera siempre a tu colega adversario imbuido de los mismos ideales de que tú te revistes. Y trátalo con la dignidad que la profesión que ejerces merece ser tratada. 
 
VI. El abogado no recibe salarios, sino honorarios, porque los primeros causídicos, que vivieron exclusivamente de la profesión, eran de tal forma considerados que el pago de sus servicios representaba honra admirable. Sé justo en la determinación de tus servicios, justicia que podrá llevarte incluso a no pedirles nada, si es legitima la causa y sin recursos el lesionado. Pero es tu derecho recibir justa paga por tu trabajo. 
 
VII. Cuando los gobiernos violentan el derecho no tengas recelo en denunciarlos, incluso cuando persecuciones sigan a tu postura y los pusilánimes te critiquen por la acusación. La historia de la humanidad solo se acuerda de los valientes que no tuvieron miedo de enfrentarse a los más fuertes, y olvida y estigmatiza a los cobardes y aprovechados. 
 
VIII. No pierdas la esperanza cuando la arbitrariedad prevalece. Su victoria es solo temporal. En cuanto fueses abogado y o luchares por recomponer el derecho y la justicia, cumples tu deber y la posteridad será agradecida a la legión de pequeños y grandes héroes que no cedieron a las tentaciones del desánimo. 
 
IX. El ideal de la justicia es la propia razón de ser del derecho. No hay derecho formal sin justicia, sino solo corrupción del derecho. Hay derechos fundamentales innatos en el ser humano que no pueden ser negados sin que sufra toda la sociedad. Que el ideal de la justicia sea la brújula permanente de tu acción, abogado. Para esto estudia siempre, todos los días, a fin de que puedas distinguir qué es lo justo de lo que solo aparenta ser justo. 
 
X. Tu pasión por la abogacía debe ser tanta que nunca admitas dejar de abogar. Y si lo hicieres temporalmente, mantente en la aspiración al retorno a la profesión. Sólo así podrás decir a la hora de la muerte: “Cumplí mi tarea en la vida. Perseveré en mi vocación. Fui abogado”.

Feedback

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  • Yadira Bolaños

    Hola cuasicolegas,soy estudiante del quinto año de Derecho,me intereso mucho la bibliografia de Ives Granda,pero en reslidad,me hubiese gustado que comentaran cada regla o principio de su valioso Decalogo para poder procesarlo de manera
    mas amplia y a la vez concreta. Exitos!

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