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Cómo ser un detective

Por Deniss Villalobos:

Cuando tenía nueve o diez años pasaba las tardes acompañada de mi hermana y dos vecinos de nuestra edad espiando al señor que vivía a mitad de la calle. Estábamos convencidos de que su casa estaba embrujada, que tenía muchos gatos en su jardín porque se los comía y que las estatuas con figuras humanas de su jardín eran en realidad mujeres a las que había hechizado. Nos tomábamos la tarea muy en serio y hasta le pedimos a los Reyes Magos unos walkie-talkies color verde para poder comunicarnos mientras cada uno ocupaba una posición diferente a la hora de investigar al vecino.

No sé en qué momento dejamos de emocionarnos por las cosas que veíamos, cuándo dejamos de poner atención a lo que nos rodeaba y cómo fue que dejamos de anotar en una libreta todas las cosas que íbamos descubriendo. Nuestro vecino no era un villano malvado (de hecho murió hace algunos años y fue bastante triste que nadie lo notara hasta varios días después), pero haber sido una pequeña detective sigue siendo un buen recuerdo y tal vez al crecer no deberíamos guardar la lupa que usamos para ver de cerca al mundo cuando fuimos niños.

Comparto aquí la guía que hace poco encontré en un viejo libro imaginario llamado “Cómo ser un detective”, para que la pongan en práctica o se la pasen a alguien que esté interesado en las pipas de burbujas y los relojes de bolsillo:

ELIGE UN NOMBRE

Juan o Laura no suenan precisamente como nombres de detective, así que si lo deseas puedes elegir uno nuevo, algo como “Jean Peabody”, “Amelia Drew”, “Louis Holmes” y “Charles Poirot”

EL ATUENDO PERFECTO

Cuando quieres ser un detective lo más importante es lucir como un detective. Necesitas un sombrero o boina, una capa de cuadritos o un abrigo, zapatos oxford, un maletín de piel, unos asombrosos lentes oscuros y una elegante bufanda, todo en tonos grises o caqui.

KIT PARA PRINCIPIANTES

Hay varias cosas que necesitarás meter en tu bolsa o maletín, éstas son las más importantes:

Cuaderno
Bolígrafos
Lámpara de bolsillo
Lupa

Sobres
Hojas blancas
Bolsas de plástico

Guantes
Talco
Cinta adhesiva
Una pequeña brocha

Un libro de pasta dura

Cámara fotográfica
Mazapanes

Todos los objetos de la lista son importantísimos, en especial los mazapanes, así que no vayas a olvidarlos. Nadie puede resolver un misterio con el estómago vacío.

ELIGE UN MISTERIO

Todos los días, en todo el mundo, pasa algo sospechoso. Una señora pierde a su hijo en el supermercado, un hombre importante es encontrado muerto en una habitación que está cerrada por dentro, la muñeca de una niña es secuestrada y un gatito desaparece bajo extrañas circunstancias de su hogar. Elegir el misterio que debes resolver será, casi siempre, cosa de instinto. Escucha atentamente a la vocecita que te dará consejos y síguela. (Excepto si habla mucho y muy fuerte, entonces visita a un psiquiatra.)

ESPÍA CON ESTILO

A la hora de investigar a un sospechoso lo más importante es observar sus movimientos lo más cerca posible sin que se dé cuenta de que lo estás haciendo. Síguelo a una distancia considerable en la calle, finge que recoges una flor cuando el sujeto se dé la vuelta al sentir la mirada de alguien, saluda a una ancianita sin quitarle el ojo de encima y cuando por fin entre al café de la esquina, espera solo unos pocos segundos para entrar tú también. Elige una mesa al fondo del local, pide un expreso (o una malteada, dependiendo de tu edad) y pretende que estás leyendo el libro que llevas en tu maletín mientras no te pierdes ninguno de sus movimientos.

TOMA NOTAS, FOTOGRAFÍAS Y TODO LO QUE PUEDAS

¿Una dulce niña con dos trencitas se acercó a la escena del crimen? Toma una foto, anota la hora exacta y fíjate si había alguien cerca. Nunca se sabe con las niñas de trencitas. Si hay una sustancia extraña, usa los guantes y una bolsa de plástico para tomar una muestra y examinarla en el laboratorio. Busca huellas dactilares en las perillas de las puertas, los teléfonos o los grifos de agua. (Para recolectarlas necesitarás la cinta adhesiva y el talco, además de la guía que se encuentra en la página 63). No dejes que ningún detalle, por mínimo que parezca, pase desapercibido. Puede que sea uno de ellos el que te lleve a resolver varios misterios.

CÓDIGO SECRETO

¿Mencioné ya que necesitas un asistente?, ¿no lo hice?, bueno, asegúrate de conseguir uno en el que puedas confiar plenamente. Tu mamá o tu hermano son buenas opciones, pero también recomiendo a las personas de apellido Watson. Si ya tienes a tu compañero, entonces necesitan crear un código secreto. Alguna forma de comunicarse cuando estén en problemas o no quieran que el asesino en serie al que están persiguiendo se entere de sus planes. Una de las formas más eficientes es la de crear listas del súper: si la palabra está sola, entonces usas la primera letra para ir formando el mensaje secreto, y si la palabra tiene antes un número, entonces usas la letra dentro de esa palabra que el número te está indicando. Aquí un ejemplo:


2 limones

2 melones

Nueces

Ejotes

Sal

Mandarinas
Azúcar

4 atoles

Amaranto

2 alfajores

2 kiwis

8 jitomates

Naftalina

7 aguacates

4 melocotones

¿Pudiste leer el mensaje? ¡Bien! Ahora deja de leer esto y ve por una pastilla de menta.

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