Looking for Something?
Menu

Un jardín propio

Amigos imaginarios

Por Deniss Villalobos:

“What really knocks me out is a book that, when you’re all done reading it, you wish the author that wrote it was a terrific friend of yours and you could call him up on the phone whenever you felt like it. That doesn’t happen much, though.”
J.D. Salinger, The Catcher in the Rye

Bien lo dijo Holden: no pasa muy seguido eso de sentir, al terminar un libro, que ojalá el autor fuera un muy buen amigo tuyo y pudieras llamarlo por teléfono cuando se te pegue la gana. A veces lo pasas muy bien con una novela y quizá piensas que si conocieras al autor te gustaría platicar con él un rato mientras se toman una cerveza, otras veces solo le darías la mano y con otros, aunque el libro no haya estado mal, no sientes que su autor podría ser alguien a quien llamarías para preguntarle adónde van los patos cuando el lago se congela, ni siquiera alguien a quien saludarías si te lo encuentras en la calle.

Y no está mal, claro. Supongo que lo mismo nos pasa con todo el mundo; algunos, muy pocos, se vuelven nuestros amigos cercanos y el resto solo pasa ante nuestros ojos sin causar mayor impresión. La diferencia es que, aunque sientas que un autor podría ser tu mejor amigo, en la mayor parte de los casos esto es imposible. Casi todos los autores que me gustaría llamar por teléfono están muertos y los que están vivos viven lejísimos, no hablan el mismo idioma que yo y, siendo honesta, aunque tuviera sus números telefónicos nunca los llamaría por miedo a hacer el ridículo. Seguir leyendo

Haśka

Por Deniss Villalobos:

es agradable pensar
que el mundo morirá un poco
cuando yo muera

Halina Poświatowska

Supongo que ya es un cliché decir que las personas son lugares, o que una persona es tu lugar favorito, aunque muchas veces los clichés justifican su existencia con una razón muy simple: por un momento son verdad, al menos para quien cae en él. Y si las personas son lugares que podemos visitar yo las imagino más como sitios con límites tangibles que se las arreglan para abarcar más de lo que parece. ¿Qué persona podría ser, por ejemplo, todo un océano? ¿En quién cabe tanta agua, algas y ballenas? ¿Quién podría ser un bosque, con zorros de boca ensangrentada, musgo pegado a las piedras, ríos que cantan? Seguir leyendo

Espérame en Siberia

Por Deniss Villalobos:

“When the breath freezes into ice dust and falls almost silently to the ground,
Siberians call it the whisper of stars.”
David K. Shipler, Russia: Broken Idols, Solemn Dream

De entre los pueblos tunguses uno de los más importantes es el evenki que, en su mayoría, habita la Siberia rusa oriental y es parte de las poco más de cincuenta minorías étnicas reconocidas por el gobierno de China. Los evenki tienen su propio idioma en el que existen términos como “lamut” que significa “pueblo del océano”, y el homónimo “evenki” que significa “pueblo” o “seres humanos”. La palabra “chamán”, en principio usada solo para referirse a especialistas religiosos de los pueblos tunguses que son capaces de dejar su cuerpo y viajar al cosmos o al mundo subterráneo, y que hoy en día se usa en todo el mundo a veces como sinónimo de “curanderos”, “brujos” y otras personas que practican la medicina natural o están en contacto con los espíritus, viene también del idioma evenki. Seguir leyendo

Corazones que cantan

Por Deniss Villalobos:

Sous le ciel de Paris

S’envole une chanson

Elle est née d’aujourd’hui

Dans le cœur d’un garçon

Jean Dréjac

Hay canciones que mueven algo dentro de ti. No sé qué sea, porque hay estudios científicos sobre el efecto de la música es los seres humanos, incluso en las plantas y animales,  pero no sobre qué es, exactamente, lo que hace que una canción sea un mundo entero para alguien y una melodía insignificante para otros. Las interpretaciones que le damos, los recuerdos que nos evocan y lo que nos hace sentir son distintos incluso cuando mucha gente ama una canción. Y todo ello cambia; una canción que adorábamos puede dejar de gustarnos y alguna que solo disfrutamos sin relacionar a nada en especial de pronto adquiere un significado enorme: algo dentro de nosotros canta esa canción, ya no es solo nuestra voz siguiendo la letra o nuestro pie siguiendo el ritmo, es algo más profundo y especial. La canción está viva y baila, grita o llora dentro de ti.

Para mí, una de esas canciones es April in Paris. La música es de Vernon Duke y la letra de Yip Harburg, dos malditos genios, sin duda; el trabajo de ambos fue interpretado por figuras como Frank Sinatra, Billie Holiday, Charlie Parker, Thelonious Monk, y en especial por el par que me hace llorar de emoción: Ella Fitzgerald y Louis Armstrong (sin olvidar que están acompañados por Oscar Peterson, Ray Brown y Buddy Rich). Seguir leyendo

Lista para sobrevivir

Por Deniss Villalobos:

“Es muy simple, como todas las cosas maravillosas.”
Natalie Babbitt

El último mes ha sido algo difícil para mí. Me aburro mucho, no tuve que ir a la escuela y el clima arruinó varios días cuando planeaba hacer algo, todo eso en combinación me lleva, casi siempre, a semanas de depresión de las que me cuesta mucho trabajo salir, pero esta vez algunas cosas me han ayudado a no tirarme a mi cama a llorar (al menos no por más de media hora) y algunos lugares han hecho que en lugar de entristecerme disfrute el tiempo con cosas simples, así que quiero enlistar algunas para volver a ellas cuando las necesite.

Días lluviosos

Ya sé que dije que el clima me arruinó los planes a veces, pero a pesar de eso los días lluviosos son una de mis cosas favoritas en el mundo. He visto a mucha gente quejándose del verano que nos toca en la Ciudad de México y no entiendo porque para mí es fantástico. Salir con botas, usar suéter, llevar paraguas y tomar café es mil veces mejor que salir al sol brillante y morirte de calor. Me gusta, por ejemplo, quedarme en mi casa y ver una película, tal vez sin ponerle mucha atención, con el sonido de la lluvia golpeando en la ventana, pero en especial cuando despierto de madrugada y lo único que se puede oír afuera es la lluvia cayendo (mucho mejor si hay truenos). Cuando me sienta muy mal, trataré de recordar que vale la pena esperar a que llegue el verano porque tendré días grises y fríos que me harán sentir mejor. Seguir leyendo

Sola en el cine

Por Deniss Villalobos:

maravillas del cine galerías

de luz parpadeante entre silbidos

[…]

luego la cena desabrida y fría

y los ojos ardiendo como faros

Antonio Martínez Sarrión

I

El otro día me llegó un correo diciendo que este semestre fui al cine treinta y seis veces. Creo que en un par más de visitas olvidé mi tarjeta y algunas otras veces fui a una cadena diferente. Siendo honesta, no recuerdo todas las películas que vi pero sí sé que de ninguna salí pensando “qué desperdicio”. Soy de esas a las que todas las películas vistas en el cine le parecen, si no buenas, lo suficientemente entretenidas como para considerar que fue mejor estar en la sala que fuera de ella. También creo que de las cuarenta y algo películas que vi, solo estuve acompañada en tres o cuatro. Voy más o menos dos veces a la semana (entre lunes y viernes) en un horario en el que casi todo mundo está ocupado, pero aunque fuera los sábados en la tarde, siempre voy a preferir comprar solo un boleto. Seguir leyendo

Tu monstruo interior

Por Deniss Villalobos:

“She was a monster, but she was my monster.”
Jeanette Winterson, Why Be Happy When You Could Be Normal?

Creo que la primera película que vi sobre un monstruo destruyendo una ciudad fue King Kong. Digo monstruo porque así era como se veía en pantalla cuando era una niña, un gorila enorme en la punta de un edificio que lleva en la mano a una muchacha de vestido blanco que luce aterrorizada. Por semanas, luego de ver esa película, estuve convencida de que lo mismo pasaría en la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México.

No recuerdo exactamente en qué momento esos monstruos aplastando edificios, coches y personas que corrían en busca de refugio se volvieron más cool que terroríficos, pero durante la adolescencia vi un montón de esas películas sin buscarles mucho significado, solo quería ver historias a las que pudiera perdonarles un mal plot si había suficientes escenas de destrucción que me hicieran taparme un ojo y observar divertida con el otro. Otras versiones de King Kong y un tanto más de Godzilla (gracias, Ishirô Honda); animales gigantes que perseguían a humanos: cangrejos, serpientes, tarántulas y conejos mutantes incluidos; criaturas de otros planetas (Kronos era mi favorita) y cualquier cosa que incluyera a humanos corriendo y criaturas monstruosas atacando. Seguir leyendo

El recolector de muertes

Por Deniss Villalobos:

“David Markson habría sido famoso en tumblr”, pensé hace unos años luego de leer dos de sus libros. O puede que también en twitter. Habría tenido una de esas cuentas que ponen datos sorprendentes sobre personajes famosos acompañados de una foto en blanco y negro, una pintura o el link a una canción en youtube. Pero Markson vivió la mayor parte de su vida en un mundo sin redes sociales, murió en 2010 y la única cuenta con 14 tweets que parece suya fue abierta en 2009; uno de ellos dice: It is my fervent advice to avoid old-age. Así que en lugar de tener una cuenta que probablemente se perdería en el mar de contenido online aunque tuviera muchos seguidores, David escribió en papel.

Así que Markson no se convirtió en una cuenta famosa de internet y lo que tenemos son sus libros. Y qué libros. Punto de fuga y La soledad del lector son dos de las novelas más raras que he leído. En la primera tenemos a Autor, que reúne notas para la creación de una novela. Esa es la novela, o como diría una reseña que leí en Goodreads: una novela para cuando no estás de humor para una novela. En La soledad del Lector, los protagonistas son Protagonista y Lector, ambos están ahí porque allá no tenían ninguna clase de vida, así que ahora viven-existen entre notas cerca de un cementerio. Es entre todas esas notas que, se supone, algún diría ser una novela, donde una historia es contada a través de una colección de muertes, citas, fracasos y sucesos terribles relacionados a personajes famosos (muchos de ellos tan comunes que te hacen sentir cerca de Yeats, Da Vinci o Tolstoi). Seguir leyendo

Asombrosas criaturas

 

Por Deniss Villalobos:

“We have to continually be jumping off cliffs
and developing our wings on the way down.
Kurt Vonnegut Jr.

 

Theo Jansen es un artista holandés conocido por haber creado las Strandbeest (bestias de playa), enormes esculturas cinéticas construidas con tubos y botellas de plástico capaces de caminar con ayuda del viento. Theo estudió física en la Universidad de Delft, aunque algunos años después abandonó la escuela para dedicarse a pintar. A principios de los 80 desarrolló una máquina de pintar, un aparato que recrea cualquier objeto que coloques frente a él. También por la misma época y gracias al deseo infantil de ver uno de cerca, Theo inventó un “objeto volador no identificado” que lanzó desde una colina haciendo que los habitantes de Delft pensaran que estaban siendo visitados por criaturas de otro planeta.

Seguir leyendo

Heroínas rusas

Por Deniss Villalobos:

Una de mis cosas favoritas en la literatura son los cuentos de hadas, y mientras muchos conocen los de los hermanos Grimm y Perrault (en especial porque hay muchas adaptaciones cinematográficas o porque nos leían otras versiones de ellos cuando éramos niños), hay otros igual o más interesantes que son populares en otras culturas. En el caso del folklore eslavo hay muchas historias con personajes femeninos que no necesitaban príncipes para estar a salvo (al menos no todo el tiempo), y que con ayuda de una muñeca de madera, una canasta o su espada, se enfrentaban al mundo o a su familia. Comparto tres de mis favoritos por si encuentran en alguno algo valioso: Seguir leyendo

Efemérides

uncached

Twitter