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Digresiones de una máscara

Vidas paralelas

Por Oscar E. Gastélum:

“The day may dawn when fair play, love for one’s fellow-men, respect for justice and freedom, will enable tormented generations to march forth serene and triumphant from the hideous epoch in which we have to dwell. Meanwhile, never flinch, never weary, never despair.”

—Winston Churchill

“The real division is not between conservatives and revolutionaries, but between authoritarians and libertarians.”

—George Orwell

Tenía pensado utilizar esta entrega para hacer una brevísima reseña de mis libros favoritos del año, pero el viernes pasado mi novia me obsequió “Churchill and Orwell” de Thomas E. Ricks como regalo de aniversario y tuve que cambiar de planes y dedicarle esta columna al urgente y poderoso mensaje contenido en la obra de Ricks. Sí, era muy obvio que devoraría en un fin de semana un libro dedicado a dos de mis más grandes ídolos, y sobre todo uno tan sabroso y bien escrito como este. Pero la importancia del libro va más allá de lo obvio, pues aunque la comparación dista mucho de ser original, recordemos que el gran Simon Schama ya había jugado a Plutarco dedicando todo un capítulo de su “History of Britain” (atinadamente titulado “Endurance”) a desentrañar los paralelismos entre estos dos colosos del siglo XX, hoy en día, ante la profunda crisis que atraviesa el mundo moderno, no podría ser más oportuna. Seguir leyendo

El formidable Doctor Meade

Por Oscar E. Gastélum:

“Quiero que me hagan suyo, me tengan cerca y me acompañen en esta aventura para hacer de México una potencia”.

— José Antonio Meade ante la CTM

Desde esta humilde tribuna quisiera celebrar y sumarme al luminoso tsunami de esperanza, regocijo y energía positiva que, gracias a la bienaventurada nominación del DOCTOR José Antonio Meade como candidato presidencial del PRI, ha recorrido hasta el último rincón del vasto territorio nacional. Desde los cinturones de miseria del Estado de México, hasta la más recóndita de las fosas masivas clandestinas en la sierra de Guerrero, y desde los manglares desecados de la península de Yucatán (hoy transformados en magníficos estacionamientos), hasta los áridos territorios fronterizos controlados por el narcotráfico. Y es que no creo que sea exagerado afirmar que el hábil dedo de nuestro querido y admirado redentor, Licenciado Enrique Peña Nieto, puso a todo el país en éxtasis cuasi clitórico con su atinada designación. Hace mucho frío al otro lado de la ventana mientras escribo estas emocionadas palabras, pero en mi corazón brilla el Sol. Y lo mismo sucede en el pecho de todos los mexicanos de bien, desde el más humilde hasta el más bendecido por la vida. Desde el plutócrata que evade impuestos en alguna hermosa isla del Caribe, hasta el feminicida que sueña con morir impune, desde el retoño de un líder sindical que recorre el malecón de Miami en su Ferrari, hasta el modesto huachicolero. Seguir leyendo

Las viudas de Marx

Por Oscar E. Gastélum:

«Seriously, what are the principles of their theories, on what evidence are they based, what do they explain that wasn’t already obvious, etc? These are fair requests for anyone to make. If they can’t be met, then I’d suggest recourse to Hume’s advice in similar circumstances: to the flames.»

—Noam Chomsky

 

«When some men fail to accomplish what they desire to do they exclaim angrily, “May the whole world perish!”  This repulsive emotion is the pinnacle of envy, whose implication is “If I cannot have something, no one can have anything, no one is to be anything!”»

—Friedrich Nietzsche

La semana pasada escribí sobre los enemigos del mundo moderno (en una columna que usted puede leer aquí) y afirmé que la izquierda posmoderna es muchísimo más peligrosa y sofisticada que la ultraderecha premoderna, y prometí que en mi próxima columna ahondaría en el tema. Habría que empezar por recordar que esa izquierda antiliberal y posmo desciende directamente del marxismo, aunque más que su descendiente pareciera su viuda inconsolable. Y es que a partir de la infausta revolución rusa, la izquierda autoritaria puso toda su fe en el comunismo marxista y su energía en tratar de difundirlo por el mundo promoviendo sus bondades, y cuando éste fracasó estrepitosamente, dejando tras de sí montañas de cadáveres y economías en ruinas, se aferró al nihilismo posmoderno como un náufrago a un trozo de madera. La nueva doctrina no amplió sus horizontes, ni la confrontó con los crímenes de los regímenes marxistas y mucho menos la orilló a hacer un examen de conciencia a fondo que le permitiera trascender sus simpatías autoritarias. Todo lo contrario, pues el posmodernismo le permitió persistir con buena conciencia en su odio contra la democracia liberal y le dio nuevas armas para tratar de destruirla. Seguir leyendo

Modernos, premodernos y posmodernos

Por Oscar E. Gastélum:

“The progress of human knowledge will be rapid, and discoveries made of which we have at present no conception. I begin to be almost sorry I was born so soon, since I cannot have the happiness of knowing what will be known 100 years hence.”

— Benjamin Franklin, 1783

 

La semana pasada escribí sobre la revolución rusa y el fracaso del marxismo (en una columna que usted puede leer aquí), y al final toqué brevemente el tema de sus herederos, los actuales enemigos de la modernidad. Pero quisiera utilizar esta y mi próxima columna para extenderme un poco más en ese tema. Para empezar, habría que recordar que el orden liberal moderno desciende directamente de la Ilustración, ese movimiento político, cultural e intelectual nacido en las milagrosas islas británicas en el siglo XVIII y comprometido con la razón, la ciencia, la libertad, los valores y derechos universales, la democracia, el cosmopolitismo, el humanismo y la economía de mercado. La adopción de esta nueva visión del mundo hizo que nuestra especie (sí, todo comenzó en Occidente pero poco a poco tanto las ideas como sus frutos han ido  expandiéndose por el mundo) diera un salto cuántico civilizatorio sin precedentes en tan solo tres siglos, un auténtico suspiro histórico. Seguir leyendo

Noviembre rojo

Por Oscar E. Gastélum:

 “Pero todo socialismo es utópico, y ante todo el científico. La utopía sustituye a dios con el porvenir.

Entonces identifica el porvenir con la moral; el único valor es el que sirve a ese porvenir. De ahí que haya sido casi siempre obligatorio y autoritario. Marx, como utopista, no difiere de sus terribles predecesores y una parte de su enseñanza justifica a sus sucesores.”

– Albert Camus

Este siete de noviembre se celebró el primer centenario de la “revolución” de “octubre”, ese evento histórico que, desde el propio nombre, se construyó a base de mentiras, pues ni fue una revolución, sino más bien un golpe de Estado, y según el calendario gregoriano aconteció en noviembre no en octubre. Y es que, a pesar de lo que afirma la historia oficial perpetrada por los soviéticos, la verdadera revolución había ocurrido unos meses antes  cuando el zar fue removido del poder y sus opositores lograron fundar una efímera República. Sin embargo, el partido bolchevique, un grupúsculo marginal de fanáticos ideológicos y aventureros políticos encabezados por el brillante, sanguinario e inescrupuloso Vladimir Lenin, y apoyado financieramente por el gobierno alemán (con quien Rusia estaba en guerra en ese momento), decidió expresar su profundo desprecio por la democracia dando un golpe de Estado y ahogando en sangre a la incipiente democracia rusa. Seguir leyendo

Desde Rusia con terror

Por Oscar E. Gastélum:

 

“Putin placed his bet on the basest instincts and won. Even if he disappeared tomorrow, we would remain as we are.”

– Svetlana Alexievich

Las últimas tres semanas del verano de 1999 fueron un auténtico suplicio para el pueblo ruso. Y es que una ola de atentados terroristas, atribuidos por las autoridades y por la sabiduría popular a separatistas chechenos, sumieron al país entero en un estado de paranoia y rabia colectiva que desembocó, unos meses más tarde, en la renuncia de Boris Yeltsin a la presidencia y en el ascenso al poder de Vladimir Putin. Es decir, en la muerte prematura de la incipiente democracia rusa. Pero todo comenzó el 31 de agosto, cuando una bomba estalló en un concurrido centro comercial matando, milagrosamente, a solo una persona. En retrospectiva pareciera que ese primer atentado fue un ensayo, un intento fallido que motivó a los terroristas a esforzarse más en sus afanes homicidas.

Y vaya que lo hicieron, pues tan solo cinco días después, en la sureña ciudad de Buynaksk, a unos kilómetros de Chechenia, una fuerte explosión destruyó un edificio residencial habitado principalmente por oficiales del ejército, matando a 64 personas, entre las que se encontraban 23 niños. Dos días después, el ocho de septiembre, la suerte, o más bien la muerte, volvió a sonreírle a los despiadados terroristas cuando otra de sus bombas destruyó completamente otra unidad habitacional en Moscú, cegando la vida de 100 de sus habitantes. Y cinco días más tarde, de nueva cuenta en la capital, los autores de aquellas matanzas consiguieron su mayor victoria hasta ese momento al volar otro edificio departamental provocando la muerte de 124 seres humanos inermes. En esta ocasión, la bomba estaba programada para estallar a las cinco de la mañana en punto, garantizando que la inmensa mayoría de los inquilinos estuvieran profundamente dormidos en sus departamentos a la hora del estallido. Seguir leyendo

Make Catalonia Great Again?

Por Oscar E. Gastélum:

“Every miserable fool who has nothing at all of which he can be proud, adopts as a last resource pride in the nation to which he belongs; he is ready and happy to defend all its faults and follies tooth and nail, thus reimbursing himself for his own inferiority.”

—Arthur Schopenhauer

 

Hay que decirlo con todas sus letras y sin contemplaciones: El independentismo catalán es el colmo de la banalidad política, un berrinche pueril escenificado por una facción minoritaria pero vociferante y enardecida de un pueblo que tiene la fortuna de habitar en una de las zonas más privilegiadas de la Unión Europea, esa burbuja de prosperidad y libertad sin paralelos. Un conflicto artificial e indignantemente trivial creado e inflado por la histeria narcisista de gente que no tiene problemas reales. Fanáticos que se han convencido a sí mismos de que son víctimas oprimidas de un régimen protofascista y no los ultraprivilegiados habitantes de una región ejemplarmente autónoma en el seno de una democracia, imperfecta como todas y hoy en día gobernada por un partido de derechas infumable, pero moderna e intachable. Baste recordar que España ocupó el lugar 17 en el Democracy Index 2016, un escalón abajo de Reino Unido y por encima de Japón, EEUU y Francia.

Pero el independentismo catalán es además la enésima manifestación de ese populismo chovinista que ha infectado al mundo moderno en los últimos años y que llevó a Gran Bretaña a divorciarse de la Unión Europea, infligiéndose una herida histórica y económica que tardará décadas en sanar, y que elevó a un energúmeno sociópata y fascista a la presidencia de EEUU con consecuencias desastrosas de las que quizá el mundo nunca logre recuperarse del todo. Así es, aunque a los progres que han apoyado irreflexivamente este disparate les duela reconocerlo, el independentismo catalán está ideológica y espiritualmente emparentado con Brexit y Trump. Es por eso que el tirano ruso Vladimir Putin decidió poner todo el poder de sus letrinas propagandísticas al servicio de otro movimiento provinciano y autodestructivo en el corazón de occidente, y le ordenó a sus obedientes y detestables peones, encabezados por Julian Assange y Edward Snowden, promover sin descanso propaganda independentista en las semanas previas al espurio referéndum que, gracias a la torpeza de Rajoy, terminó en un acto de represión injustificable. Y es que nada le conviene más al gran Führer ruso, líder del movimiento fascista y antimoderno global, que seguir debilitando a su aborrecida Europa, balcanizándola. Seguir leyendo

La pálida luz de Ishiguro

Por Oscar E. Gastélum:

“And I saw a little girl, her eyes tightly closed, holding to her breast the old kind of world, one that she knew in her heart could not remain, and she was holding it and pleading, never to let her go”

“There is certainly a satisfaction and dignity to be gained in coming to terms with the mistakes one has made in the course of one’s life”

― Kazuo Ishiguro

El jueves pasado, la Academia sueca volvió a hacerme muy feliz al elegir al novelista británico Kazuo Ishiguro como ganador del Premio Nobel de Literatura 2017. Lo primero que recordé al leer la noticia fue que Ishiguro se transformó en escritor casi por accidente y tras fracasar rotundamente como músico. Sí, la Academia, seguramente sin proponérselo, premió a un trovador frustrado un año después de galardonar a Bob Dylan, un músico que produce poesía de alto octanaje casi sin querer (y de quien Ishiguro es un admirador confeso), en una decisión que provocó la ira de algunos puristas sinceros, aunque equivocados, y de muchos poseurs analfabetas que seguramente celebrarán que los suecos hayan recobrado la cordura premiando a un novelista, aunque no hayan leído ni una línea del flamante Nobel británico. De cualquier forma, es deliciosamente irónico que la música y los músicos atormentados abunden en la obra del primer premio Nobel post Dylan. Pienso sobre todo en el pianista de “The Unconsoled”, esa compleja y, para algunos, inaccesible obra maestra, y en los protagonistas de los cinco cuentos que componen “Nocturnes”, su colección de breves viñetas crepusculares. Seguir leyendo

De Perros y Niños Héroes…

Por Oscar E. Gastélum:

“Dogs are our link to paradise. They don’t know evil or jealousy or discontent. To sit with a dog on a hillside on a glorious afternoon is to be back in Eden, where doing nothing was not boring–it was peace.”

― Milan Kundera

Tras una semana como la que hemos vivido, es difícil distinguir el cansancio físico del emocional. Los brazos, y todos los músculos del cuerpo, duelen más que la primera vez que fuimos a un gimnasio, y el duelo y la indignación conviven en nuestro interior con el orgullo y la esperanza. Por si esto fuera poco, la falta de sueño altera nuestra percepción y agudiza todo lo que experimentamos o sentimos. En estas circunstancias resulta difícil sentarse a escribir una columna, e imposible hacerlo sobre cualquier otro tema que no esté relacionado con el terremoto y sus secuelas. Por ello, en esta ocasión preferí redactar un recuento, a manera de agradecimiento, de todos los actos heroicos que atestiguamos en los últimos días, y que nos devolvieron un poco de la fe en nuestro país, y en la humanidad entera, que habíamos perdido en los últimos años. Seguir leyendo

¡Hoy sí que viva México!

Por Oscar E. Gastélum:

“El miedo, el terror por lo acontecido a los seres queridos y las propiedades, la pérdida de familias y amigos, los rumores, la desinformación y los sentimientos de impotencia, todo –al parecer de manera súbita– da paso a la mentalidad que hace creíble (compartible) una idea hasta ese momento distante o desconocida: la sociedad civil, que encabeza, convoca, distribuye la solidaridad.”

– Carlos Monsiváis

Recuerdo la distante mañana del 19 de septiembre de 1985 como si hubiera sido hace seis meses. Más o menos a las 7:15 a.m. me senté a desayunar antes de partir al kínder cuando las ventanas del departamento donde crecí, ubicado en el undécimo piso de un edificio en Polanco, comenzaron a vibrar. Mi madre, que tenía seis meses de embarazo, salió de la cocina tratando de mantener la calma y cuando le pregunté qué sucedía me dijo que nada, que terminara de comer pues el camión escolar estaba a punto de llegar por mí. Pero unos cuantos segundos después la frenética intensidad del terremoto me reveló lo que estaba sucediendo e hizo imposible que mi madre siguiera fingiendo. Entonces me levantó de la mesa, me llevó hasta el marco de la puerta de la cocina, me abrazó muy fuerte y empezó a rezar. Parados en el marco de la puerta contemplamos aterrados, a través de la ventana, cómo el edificio al otro lado de la calle se bamboleaba de un lado a otro doblándose levemente como si fuera de hule. Casi un minuto después de iniciado el temblor, mi padre salió de su recámara con mi pequeña hermana en brazos y se nos unió debajo del marco de la puerta, pero aún no había transcurrido ni la mitad de la tortura. Dicen que duró un poco más de dos minutos pero todos sentimos como si hubieran pasado horas.

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Efemérides

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