Looking for Something?
Menu

Asombrosas criaturas

 

Por Deniss Villalobos:

“We have to continually be jumping off cliffs
and developing our wings on the way down.
Kurt Vonnegut Jr.

 

Theo Jansen es un artista holandés conocido por haber creado las Strandbeest (bestias de playa), enormes esculturas cinéticas construidas con tubos y botellas de plástico capaces de caminar con ayuda del viento. Theo estudió física en la Universidad de Delft, aunque algunos años después abandonó la escuela para dedicarse a pintar. A principios de los 80 desarrolló una máquina de pintar, un aparato que recrea cualquier objeto que coloques frente a él. También por la misma época y gracias al deseo infantil de ver uno de cerca, Theo inventó un “objeto volador no identificado” que lanzó desde una colina haciendo que los habitantes de Delft pensaran que estaban siendo visitados por criaturas de otro planeta.

En los videos que existen sobre el trabajo previo de Theo hay uno en particular que me gusta mucho y dura solo unos segundos: vemos a un hombre, probablemente el mismo Jansen, vistiendo unas enormes alas hechas de madera o plástico, sostenido por hilos y alambres que lo ayudan a moverse en lo que parece una bodega o estudio. Sabemos que no está volando pero lo parece, y es imposible no sonreír al ver a ese hombre de más de treinta años haciendo sus sueños realidad: una máquina que crea pinturas sin que tengas que mover un pincel, unas alas que te permiten ser ave o un objeto que lleva dentro hombrecillos verdes.

Y aunque Theo recuerda con cariño sus primeros proyectos, también acepta que entonces era muy joven y descuidado (el objeto volador pudo haber causado muchos accidentes), así que al trabajo de su vida, las asombrosas criaturas que caminan  en la playa, les ha dedicado mucho más tiempo. Fue en 1990 cuando Jansen comenzó a desarrollar las bestias de playa, esa “nueva naturaleza” que Theo espera llevar a las playas algún día para dejarlas vivir solas. Los animaris de Jansen imitan esqueletos de animales que son capaces de caminar con ayuda del viento, y son creados mediante algoritmos genéticos que se pueden modificar para solucionar los problemas de cada una de las criaturas.

Cuando observas las criaturas de Theo Jansen es difícil explicar si lo que estás viendo es ingeniería o arte, no se ven como futuristas invenciones sacadas de un libro de ciencia ficción, el color y forma que tienen las hacen ver como si fueran una parte natural del paisaje en las playas, pero al poner atención es obvio que el esqueleto de un animal no puede andar por ahí solo con ayuda del viento. En un museo, la sensación de que algo no hace click del todo es la misma: las partes sueltas de las criaturas parecen fósiles, así que en algún punto es como ver una exposición arqueológica, pero al moverse tienes la sensación de estar viendo a un animal que debería estar suelto en la naturaleza y no encerrado entre cuatro paredes.

Dice Theo en un comercial de televisión que las barreras entre ingeniería y arte solo están en nuestras mentes, y sus criaturas con prueba de ello. Cuando habla sobre ellas Jansen no suena ni como inventor ni como artista, es más bien las dos cosas y al mismo tiempo un padre que le cuenta al mundo sobre sus hijos adoptivos. En una entrevista, describe el proceso de su trabajo:

“I can describe how my days look like. I wake up in the morning with an ingenious idea. I hop on my bicycle and go to my studio to work on that ingenious idea, and then during the day the idea turns out to be not as genius as I thought it would be. The possibilities of the tubes are so limited and often they don’t bend the way I want them to bend. So, at the end of the day, I go home depressed. Usually the tubes push me in the other direction and the next day I have the next genius idea, ‘corrected’ by the tubes the day before. You can see that the path towards creation is winding and capricious. It’s very unpredictable, but somehow recreating the ideas of the tubes is far more creative than doing my own thing. If I look back on the animals when they are finished, I am surprised myself how beautiful they have become, and not because of me — because of the tubes.”

Para Theo, esta nueva naturaleza ha estado en el mundo mucho antes de que empezara a trabajar con ella hace dos décadas, no las inventó solo (incluso el plástico con el que las construye parece tener vida) pero aún necesitan de personas para obtener su esqueleto y mantenerse en sobre la tierra, aunque su sueño es que un día no lo necesiten más. Declara que las bestias van por el mundo en busca de cerebros que puedan darles vida, también habla sobre la forma en que se reproducen (en lugar de decir que son creadas) y cómo estudiantes alrededor del mundo están ayudando a estas criaturas a reproducirse con impresiones 3D y tecnología más avanzada que, si Theo admira, también considera que no es su estilo; a él le gustan las cosas simples, y quizá es por eso y no solo gracias al viento y la superficie plana que estos animales están destinados a vivir cerca del mar.

La exposición “Asombrosas Criaturas” está en México y termina el 13 de agosto de 2017, puedes visitarla en el Laboratorio de Arte Alameda (Doctor Mora 7, Centro, Cuauhtémoc, Ciudad de México).

 

Puede interesarte

Deja un comentario

Efemérides

uncached

Twitter